La inversión en exploración minera en el Perú creció alrededor de 20% en el último año y mantiene una proyección positiva para 2026, cuando podría nuevamente superar los USD 1.000 millones. Este desempeño se da en un contexto internacional marcado por una mayor demanda de minerales críticos, con el cobre como eje central de la transición energética.
Este dinamismo se enmarca además en una cartera nacional que incluye 67 proyectos mineros valorizados en más de USD 64.000 millones. El interés por el país responde tanto a su potencial geológico como a la necesidad global de asegurar el suministro de metales estratégicos para la electrificación y la infraestructura tecnológica.
De acuerdo con el gerente general del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, Gustavo De Vinatea, la inversión en exploración alcanzó cerca de USD 1.000 millones el año pasado, y se espera que continúe creciendo en línea con la tendencia reciente. Según indicó, este primer eslabón de la cadena minera es esencial para garantizar nuevos desarrollos productivos.
El especialista enfatizó que sin exploración no hay nuevos proyectos mineros, por lo que mantener su dinamismo es clave para la sostenibilidad del sector. Sin embargo, advirtió que este impulso debe ir acompañado de condiciones que permitan convertir los descubrimientos en inversiones concretas.
A pesar del potencial, el Perú no ha inaugurado una gran mina desde 2018, cuando entró en operación Quellaveco. Esta pausa prolongada refuerza la necesidad de acelerar la maduración de proyectos y mejorar el entorno para la inversión minera formal.
De Vinatea señaló que recuperar el ciclo de grandes inversiones depende de fortalecer la seguridad jurídica y la estabilidad del sistema de concesiones. En su visión, estos factores son determinantes para atraer capital de largo plazo en exploración y desarrollo minero.
El crecimiento del sector también está impulsado por tendencias globales como la electrificación, la expansión de centros de datos y la transición energética. Estas dinámicas elevan la demanda de cobre, mineral en el que el Perú tiene una posición estratégica por sus reservas.
En este contexto, eventos como proEXPLO 2026 refuerzan el posicionamiento del país como un hub regional de exploración. La cita reunirá a expertos y empresas de más de 30 países para debatir tendencias, proyectos y desafíos del sector en los próximos años.













