El reto de convertir la sostenibilidad en un resultado tangible dentro del sector hidrocarburos fue el eje central del II Foro Empresarial de Economía Circular, organizado por la Cámara Oficial de Comercio de España en el Perú en alianza con Diario Gestión. El encuentro planteó la necesidad de replantear procesos, cadenas de valor y modelos de negocio en una industria clave para la economía.
Uno de los puntos más relevantes fue la percepción ciudadana. Durante el panel dedicado a este tema, la consultora Datum Internacional presentó datos que evidencian una brecha significativa entre las acciones del sector y la forma en que son percibidas por la población.
Según la encuesta, solo el 15.6% de los ciudadanos considera que la economía circular se aplica de manera relevante en hidrocarburos, mientras que un 41.5% mantiene una visión crítica. Este contraste revela que, más allá de los avances técnicos, existe una desconexión en términos de legitimidad social.
La confianza también aparece como un punto débil. Apenas el 7.5% de los encuestados expresó expectativas favorables sobre la adaptación del sector hacia modelos sostenibles, frente a un 54% que manifestó poca o ninguna confianza. La distancia entre ambos indicadores refleja un desafío estructural en la relación con la ciudadanía.
Urpi Torrado señaló que ya no es suficiente implementar prácticas sostenibles; el verdadero reto está en hacerlas visibles. Además, advirtió que el compromiso empresarial debe ser percibido como genuino para que tenga impacto en la confianza pública.
Desde el sector empresarial, Elena Mendoza, representante de la Sociedad Nacional de Minería Petróleo y Energía, interpretó los resultados como una oportunidad. Según indicó, la ciudadanía no rechaza al sector, pero exige evidencia clara de su compromiso con la sostenibilidad.
En esa misma línea, Felipe Cantuarias, desde la Sociedad Peruana de Hidrocarburos, advirtió que la economía circular ha estado ausente del debate político, incluso en contextos electorales. También subrayó problemas estructurales como el centralismo energético y la desigualdad en el acceso al gas natural.
Cantuarias planteó que la construcción de confianza requiere acciones concretas: reducción de emisiones en línea con el Acuerdo de París, diversificación energética, descentralización económica y una visión complementaria entre distintas fuentes de energía. Asimismo, destacó el rol de las redes sociales como herramientas clave para conectar con la ciudadanía.
Finalmente, Víctor Melgarejo enfatizó que la comunicación sigue siendo una pieza crítica. Señaló que muchas veces las empresas no logran transmitir el valor real de sus proyectos, lo que limita la construcción de confianza. En ese sentido, concluyó que la sostenibilidad no solo depende de la ejecución técnica, sino también de cómo se comunica y se integra con las expectativas sociales.













