Volcan sigue captando la atención de las clasificadoras internacionales. La semana pasada, Fitch elevó la calificación crediticia de la compañía de “B” a “B+”, tanto en moneda local como extranjera, con perspectiva estable. El principal argumento detrás de esta decisión fue el avance del proyecto Romina. Ahora, fue el turno de Moody’s. ¿Qué calificación le otorgó a la minera y cuáles fueron los fundamentos de su decisión?
En detalle, Moody’s Ratings elevó la calificación de familia corporativa (CFR) de Volcan Compañía Minera de B2 a B1. Asimismo, mejoró de B2 a B1 la calificación de los US$ 35 millones remanentes de sus bonos senior garantizados con vencimiento en 2030 y de los US$ 750 millones en bonos senior garantizados con vencimiento en 2032. Además, modificó la perspectiva de la empresa de positiva a estable.
En términos prácticos, esta mejora refleja una percepción de menor riesgo crediticio por parte de Moody’s y una mayor confianza en la capacidad de Volcan para cumplir con sus obligaciones financieras. Si bien la minera permanece dentro de la categoría de grado especulativo, el ascenso a B1 la ubica en una posición más sólida dentro de ese segmento, lo que podría favorecer sus condiciones de financiamiento y su acceso al mercado de capitales.

Los fundamentos de Moody’s para elevar la calificación de Volcan
Según Moody’s, la mejora de la calificación responde a la mayor solidez financiera que viene mostrando Volcan, impulsada por una mejor generación de caja, una posición de liquidez favorable y las perspectivas de crecimiento asociadas al proyecto Romina.
La agencia destacó que la minera cuenta con una cartera diversificada de metales, liderada por zinc y plata, además de plomo, cobre y oro. Asimismo, resaltó que Volcan es el tercer mayor productor de plata del Perú y dispone de activos con potencial de crecimiento y expansión de reservas.
Otro factor fue la expectativa de una mejora en los resultados operativos durante la segunda mitad de 2026. Moody’s prevé que la puesta en marcha de Romina contribuya a elevar la producción, incrementar los ingresos y reducir costos, fortaleciendo así la generación de flujo de caja.
La calificadora también valoró la posición de liquidez de la empresa, respaldada por una sólida generación de flujo de caja libre y la ausencia de vencimientos relevantes de deuda antes de 2032. En esa línea, recordó que Volcan generó US$ 116 millones de flujo de caja libre al cierre de marzo 2026 y que recientemente utilizó parte de su efectivo para amortizar deuda.
No obstante, Moody’s señaló que la calificación continúa limitada por la concentración de las operaciones de la compañía en Perú, su menor escala frente a grandes competidores internacionales y su exposición a la volatilidad de los precios de los metales. Sin embargo, estima que la estructura de costos de la minera debería mejorar progresivamente conforme avance el desarrollo de Romina.
De cara a los próximos años, Moody’s también tomó en cuenta el plan de crecimiento de la minera. La compañía prevé inversiones cercanas a US$ 400 millones anuales hasta 2028, destinadas tanto al sostenimiento de sus operaciones como al desarrollo de proyectos de expansión. Entre ellos destacan Santa y Esperanza, mientras que la puesta en marcha de Romina será clave para aumentar la producción, reducir costos y fortalecer la generación de caja. Según la agencia, este proyecto contribuirá además a ampliar las reservas minerales y mejorar la competitividad operativa de Volcan.
Respecto a la perspectiva futura, Moody’s señaló que una nueva mejora de la calificación dependerá de que Volcan continúe fortaleciendo su escala, diversificación operativa y competitividad en costos, además de mantener una sólida generación de caja y niveles adecuados de liquidez. En contraste, advirtió que la nota podría enfrentar presión si la compañía registra un deterioro sostenido de su flujo de caja, problemas operativos en sus minas o en la puesta en marcha de Romina, o si incrementa significativamente su endeudamiento.













