En febrero, las transferencias provenientes de la actividad minera —incluyendo canon, regalías y pagos por derechos de vigencia y penalidad— superaron los S/3,057 millones, de acuerdo con datos del Ministerio de Energía y Minas. Este flujo de recursos representa una fuente clave de financiamiento para los gobiernos regionales y locales.
Estos ingresos permiten a los gobiernos subnacionales impulsar proyectos de inversión pública, especialmente en infraestructura, acceso a servicios básicos y զարգացման productivo. Su adecuada utilización tiene un impacto directo en la calidad de vida de las poblaciones ubicadas en zonas con presencia minera.
A nivel regional, Áncash concentró el mayor monto transferido con S/621 millones, equivalente al 20.3% del total. Le siguieron Arequipa con S/376 millones (12.3%), Moquegua con S/334 millones (10.9%) y Tacna con S/311 millones (10.2%).
La concentración de recursos en estas regiones se explica por la presencia de importantes operaciones mineras, lo que genera mayores ingresos derivados de la actividad extractiva y amplía la disponibilidad presupuestaria para ejecutar obras públicas.
Desde el Minem se enfatizó que la clave no solo está en la disponibilidad de fondos, sino en su ejecución eficiente. Una correcta asignación hacia proyectos prioritarios permite cerrar brechas en infraestructura y servicios, asegurando que estos recursos se traduzcan en mejoras concretas para la población.













