La reorganización de Petroperú continúa avanzando. En ese marco, ProInversión confirmó que evalúa incorporar un operador privado para la Refinería de Talara mediante un contrato de largo plazo, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa y atraer nuevas inversiones para el principal activo industrial de la petrolera estatal.
Durante una entrevista con un medio local de Talara, Ángel Delgado Flores, director del Proyecto de Reestructuración de Petroperú en ProInversión, explicó que la propiedad de la refinería permanecerá en manos del Estado peruano, aunque se busca que una empresa especializada asuma su operación y ejecute inversiones destinadas a incrementar su valor y rentabilidad.
Según el funcionario, la iniciativa contempla la participación de un operador internacional con experiencia en refinación y capacidad financiera para desarrollar nuevas inversiones, en un contexto en el que Petroperú enfrenta restricciones para financiar proyectos de mantenimiento y expansión.
Delgado indicó que el esquema bajo evaluación podría adoptar distintas modalidades, entre ellas contratos de inversión público-privada, concesiones o contratos de gerencia. No obstante, precisó que la alternativa que actualmente concentra mayor atención es un acuerdo de largo plazo en el que el privado opere la refinería y realice las inversiones requeridas.
Asimismo, adelantó que ProInversión espera concluir en los próximos meses la evaluación técnica y financiera de los activos de Petroperú para luego convocar un concurso que permita seleccionar al futuro operador. Incluso señaló que la posibilidad de incorporar participación accionaria privada en la refinería forma parte de las alternativas que podrían analizarse.
Las declaraciones generaron la reacción de la Federación Nacional de Trabajadores Petroleros, Energía y Afines del Perú, que expresó su rechazo al proceso de reorganización y solicitó al Gobierno la derogatoria del Decreto de Urgencia 010-2025.
El gremio sindical sostuvo que una eventual concesión de largo plazo para la operación y ejecución de inversiones en la Refinería de Talara podría constituir una “privatización encubierta”, pese a que la propiedad de los activos permanezca en manos del Estado. Además, cuestionó que no haya existido un proceso de diálogo formal con los trabajadores sobre los alcances de la reorganización.
Mientras ProInversión defiende la incorporación de un operador especializado como una vía para fortalecer la sostenibilidad financiera y operativa de Petroperú, los sindicatos consideran que la medida podría comprometer el carácter estratégico de la empresa y afectar la soberanía energética del país. El debate sobre el futuro de la Refinería de Talara se perfila así como uno de los principales temas en la agenda energética nacional.













