Petroperú vuelve a estar en el centro del debate público tras la advertencia de su presidente, Roger Arévalo, ante la Comisión de Presupuesto del Congreso. El funcionario informó que la refinería de Iquitos ya fue paralizada y que las plantas de Talara y Conchán están próximas a detener sus operaciones por falta de recursos.
Durante su presentación, Arévalo explicó que la empresa estatal atraviesa una severa crisis financiera que le impide adquirir materias primas, lo que compromete la continuidad de sus actividades. Esta situación ha generado preocupación sobre el abastecimiento de combustibles en el país.
Según detalló, la deuda total de Petroperú asciende a US$ 7,899 millones hasta febrero de este año. De ese monto, US$ 3,578 millones corresponden a obligaciones de corto plazo, mientras que cerca de US$ 5,000 millones son de largo plazo.
El presidente de la petrolera precisó que solo a proveedores se les adeudan alrededor de US$ 2,500 millones. Esta situación ha provocado que exijan pagos al contado para seguir abasteciendo, dejando a la empresa sin insumos suficientes para operar con normalidad.
Como consecuencia, la refinería de Talara ha reducido su producción a unos 60,000 barriles diarios. La falta de liquidez ha limitado la capacidad operativa de la compañía y agrava su situación en el mercado energético.
Frente a este escenario, Arévalo indicó que el Gobierno trabaja en una medida de emergencia para obtener un financiamiento de US$ 2,000 millones a través del sector privado, respaldado por una garantía contingente.
No obstante, el funcionario señaló que esta propuesta enfrenta retrasos debido a interpretaciones legales. Además, Petroperú ha solicitado incluir un mecanismo de capitalización con aporte estatal, lo que complica aún más la aprobación de la iniciativa.
En paralelo, Arévalo se refirió al peso de la refinería de Talara dentro de los activos de la empresa, valorizados en US$ 8,300 millones. Indicó que la depreciación acelerada de esta infraestructura ha impactado significativamente en las pérdidas recientes.
Finalmente, reconoció que Petroperú ha perdido participación en el mercado de combustibles, situándose entre 19% y 20%. La empresa busca recuperar terreno mediante una estrategia de precios, aunque expertos han advertido que esto podría agravar su situación financiera.













