El precio del oro registró una ligera caída en medio de nuevas tensiones geopolíticas y preocupaciones inflacionarias en Estados Unidos. El movimiento se produjo luego de que Donald Trump ordenara el bloqueo del estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio energético global, según reportó Bloomberg.
En ese contexto, el metal precioso llegó a caer hasta un 2,2%, ubicándose por debajo de los 4.650 dólares por onza, aunque posteriormente logró recuperar buena parte de las pérdidas. En paralelo, los precios del petróleo y el gas natural reaccionaron al alza, reflejando la sensibilidad de los mercados ante posibles interrupciones en el suministro energético.
De acuerdo con Paras Gupta, los eventos recientes ponen en riesgo el ya frágil alto al fuego en la región y podrían prolongar el conflicto. No obstante, señaló que la reacción del oro ha sido más moderada en comparación con los movimientos observados al inicio de la guerra.
Desde finales de febrero, cuando se intensificó el conflicto en Medio Oriente, el oro acumula una caída cercana al 10%. Aun así, en las últimas semanas ha mostrado cierta recuperación, impulsada por el temor a una desaceleración económica global que compensa el impacto de posibles alzas en las tasas de interés en Estados Unidos.
En esa línea, Daniel Hynes considera que el oro podría volver a poner a prueba niveles cercanos a los 4.650 dólares por onza, aunque prevé que se mantenga estable en ese rango, respaldado por la incertidumbre económica y geopolítica.













