El Senado de Estados Unidos reconfiguró el panorama del cobre en Norteamérica tras aprobar, por estrecho margen, una medida que revierte una prohibición histórica sobre la minería en tierras públicas del norte de Minnesota. La decisión destraba el acceso a uno de los mayores yacimientos de cobre sin desarrollar del país y vuelve a posicionar al proyecto Twin Metals como una iniciativa con posibilidades reales de avanzar.
El proyecto Twin Metals Minnesota, impulsado por Antofagasta Minerals —brazo minero del Grupo Luksic—, ha enfrentado más de una década de obstáculos regulatorios. Ubicado en el Bosque Nacional Superior, en la región de Boundary Waters, el depósito contiene cobre, níquel, cobalto y metales del grupo del platino, considerados críticos para la transición energética global.
El principal impedimento ha sido su cercanía al Área de Canoa de Boundary Waters, un territorio protegido de gran valor ecológico. Durante años, distintas administraciones federales impusieron restricciones para impedir la actividad minera en la zona, incluyendo la cancelación de concesiones y la implementación de estudios ambientales de largo plazo.
La reciente votación del Senado elimina ese bloqueo mediante la aplicación de la Ley de Revisión del Congreso, marcando un precedente relevante. Es la primera vez que este mecanismo se utiliza para revertir una decisión vinculada a la gestión de tierras del Bureau of Land Management en materia minera.
Para Antofagasta Minerals, esta resolución representa un punto de inflexión. La compañía, con sede en Santiago y control total del proyecto, podrá retomar el proceso de permisos ante las autoridades federales, incluyendo el Cuerpo de Ingenieros del Ejército y el Servicio Forestal de Estados Unidos.
Gran parte de los estudios técnicos y ambientales ya habían sido desarrollados antes de la paralización en 2022, lo que podría facilitar una reactivación más ágil del proyecto. Sin embargo, aún queda un extenso camino regulatorio por recorrer antes de obtener las autorizaciones definitivas.
Twin Metals está concebido como una operación subterránea de alta ley, con una vida útil proyectada de varias décadas. Su escala lo ubica entre los depósitos más relevantes del hemisferio occidental fuera de los grandes distritos mineros tradicionales de Estados Unidos y Sudamérica.
La votación también se enmarca en una estrategia más amplia de Estados Unidos para fortalecer su seguridad en el suministro de minerales críticos. El cobre, clave para la electrificación y la infraestructura energética, se ha convertido en un recurso prioritario en la política industrial del país.
Pese al avance político, la oposición al proyecto persiste. Comunidades indígenas y organizaciones ambientalistas han manifestado su rechazo debido a los riesgos asociados a la minería de sulfuros en una cuenca hídrica sensible, anticipando posibles acciones legales en las próximas etapas.
El proceso de permisos será complejo y prolongado, incluyendo la elaboración de una Declaración de Impacto Ambiental bajo la normativa federal. Además, las autoridades estatales de Minnesota y las comunidades con derechos territoriales tendrán un rol clave en la evaluación.
Desde Chile, el avance de Twin Metals es seguido con atención. Para Antofagasta Minerals, representa una oportunidad de diversificación geográfica, mientras que para la industria minera chilena en su conjunto abre nuevas perspectivas sobre su capacidad de operar en jurisdicciones altamente exigentes.













