El Gobierno arranca con muchas ilusiones su gestión del sector minero-energético, empezando por lo fundamental: el ordenamiento de las entidades públicas más gravitantes, como el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y Petro-Perú.
Así, la semana pasada vimos la remoción del Directorio de la empresa estatal y su reemplazo por otro, más proactivo y “totalmente empoderado para cambiar pronto a esa compañía”, según expresó Elmer Cuba, ministro de Economía y Finanzas (MEF).
Y es que tanto el MEF como el Minem tenían claro que el Directorio saliente de la petrolera venía poniendo piedras en el camino a su propia reorganización, demorando, por ejemplo, la constitución del fideicomiso (de US$2.000 millones) que le permitirá disponer de liquidez para comprar crudo y pagar deudas a proveedores.
La reorganización de Petro-Perú es uno de los principales desafíos del Gobierno. “Eso y fortalecer a Perú-Petro son las dos primeras acciones que hay que tomar en el sector hidrocarburos”, apunta Luis Fernández, director de Gas Energy Perú.
ORDEN EN CASA
Para lograr estos y otros objetivos, el Ejecutivo se encuentra abocado a una cuidadosa selección de los funcionarios que tendrán a su cargo el manejo de las políticas hidrocarburífera, eléctrica y minera.
Es el caso de los viceministros y directores generales de Minería, Hidrocarburos y Electricidad, los cuales deberían ser designados en función a su experiencia y conocimientos y “no a referencias políticas o amicales, como ha ocurrido en años recientes”, anota Fernández.
A ello se añade la tarea de empoderarlos y darles estabilidad para que su duración en el cargo no sea efímera, como ha venido sucediendo desde el 2020 con la designación de 16 ministros y nueve viceministros de hidrocarburos.
Oswaldo Tovar, exdirector de Promoción y Desarrollo Minero, refiere que la debilidad del titular del ministro de Energía y Minas y sus funcionarios conviene a muchos porque “da pie a que congresistas y políticos metan a familiares y allegados al Minem, a cambio de no promover censuras”, refiere
Consecuencia de ello es el sobredimensionamiento de personal en el ministerio, particularmente, de burócratas (en oposición a profesionales técnicos), los cuales se han ‘atrincherado’ en el establecimiento de la Av. Las Artes, apunta el ingeniero de minas.
“Hemos encontrado un exceso de personal, sobre todo, haciendo labores administrativas. No es que les neguemos el derecho de trabajar, pero queremos enrumbarlos hacia las líneas que hacen desarrollar a nuestros sectores”

Poner “orden en casa” es una tarea urgente para el Minem si busca resolver problemas complejos como la formalización de la minería artesanal y de pequeña escala (MAPE), proceso que “requiere de funcionarios públicos a la altura”, remarca José Farfán, exdirector de formalización minera del Minem.
Eso, sin dejar de lado su colaboración en la lucha frontal contra la minería ilegal, la otra cara de la moneda de la problemática de la informalidad minera.
MINERÍA ILEGAL
Sobre la minería ilegal, el Ejecutivo ha sido bastante enfático: “Allí donde el crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal hayan arrebatado el control al Estado, haremos uso de todas las herramientas que la Constitución pone a disposición del Gobierno [para imponer orden]”, manifestó la presidenta Keiko Fujimori en su mensaje del 28 de Julio.
Es el caso no solo de Madre de Dios, Arequipa, Apurímac y La Libertad (Pataz), sino también de otras regiones como Cajamarca, Huánuco y Loreto, donde dicho flagelo avanza a toda velocidad.
Para ello el Plan de Gobierno propone la creación de comandos mixtos de la Policía, las Fuerza Armadas, la Fiscalía y la Sunat, siguiendo el modelo implementado en Pataz en febrero del 2025 (a raíz del asesinato de 13 trabajadores de Minera Poderosa).

Se trata de una iniciativa que el sector minero ha saludado, pero que necesita ser reforzada con la fiscalización y el control de toda la cadena productiva para asegurar “que las plantas de beneficio no estén lavando mineral y se conviertan en una herramienta para lograr la trazabilidad del oro”
En esa línea, el Minem ha propuesto establecer una estrategia conjunta con la Sunat y la Policía para controlar el mineral aurífero que “pasa por las plantas de beneficio”, aprovechando la “lista de plantas” que obra en su poder.
José Farfán calcula, sin embargo, que el número de plantas de beneficio “formalizadas y en proceso de formalización con capacidad de 350 toneladas”, no debe pasar de 50 a nivel nacional, por lo que “su supervisión sería fácil de ejecutar” si hubiera la decisión para hacerlo. Y es que las estadísticas del Minem no son muy claras, señala el especialista.
Así, sucede que el Reinfo contabiliza 2.000 plantas de beneficio en proceso de formalización, pero “la realidad es que la mayor parte corresponde a quimbaletes, molinos y ollas, donde el minero procesa artesanalmente el mineral y lo convierte en pepitas de oro que luego vende a los acopiadores”, precisa Farfán.
LOTES DE PETRÓLEO Y GAS
Otro objetivo que el partido de Gobierno se ha preocupado de difundir activamente en diversos foros públicos es la reactivación del sector hidrocarburos.
Esto, a fin de reducir nuestra creciente dependencia del petróleo y los combustibles importados.
“No queremos que el Perú se convierta en otra Bolivia. Por ello, promoveremos agresivamente la exploración y explotación de petróleo y gas”, manifestó Patricia Juárez, senadora por Fuerza Popular, en el foro Perú Energía 2026.
La posibilidad de que el Perú se quede sin petróleo y gas en un futuro cercano es plausible, pero no por falta de potencial, sino “porque no estamos realizando exploración”, anota Víctor Góbitz, CEO de Quilla Resources,
Reflejo de ello es la creciente merma de los contratos de exploración de hidrocarburos, que en solo tres lustros han pasado de más de 60 a apenas cinco, entre los que se cuentan los contratos de los lotes Z-61, Z-62 y Z-63, que Anadarko y Chevron operan frente al litoral de La Libertad y Lambayeque

Se trata de un desolador panorama que se oscurece más con el aparente retiro – aún por confirmar – de Chevron, gigante petrolero que aterrizó hace un año con la expectativa de explorar y producir petróleo en el mar peruano.
De acuerdo a fuentes consultadas por este Diario, la empresa habría presentado hace más de dos semanas su carta de renuncia al proyecto de exploración ante Perú-Petro. Ello, sin haber realizado las perforaciones a las que se había comprometido
Para recuperar el terreno y el tiempo perdidos, Góbitz propone “actuar con una mirada bien agresiva y libre de todo sesgo ideológico en la exploración”.
Eso implica, explica, entrar a explorar en las áreas protegidas, como el Candamo (Puno-Madre de Dios), donde hay reservas comprobadas de gas natural, “utilizando tecnologías que permiten minimizar el impacto ambiental”.
“Lo que no podemos es dejar pasar la ola mundial de interés por el gas y el petróleo. Esto es importante porque somos importadores netos de hidrocarburos y eso nos deja expuestos a los vaivenes de la política mundial”, puntualiza.
Fundamental también es, añade Erick García, exdirector general de Hidrocarburos, modificar la permisología, reduciendo tiempos y eliminando instrumentos ambientales que no se requieren en la fase exploratoria.













