Mié. Feb 28th, 2024

Los productos falsificados son un problema mundial y cada vez más extendido. Presentes en casi todos los sectores industriales, las falsificaciones supusieron el 3,3% del comercio mundial de mercancías en 2019, según estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En términos monetarios, eso equivale a unos 509 mil millones de dólares.

En el sector industrial, los productos falsificados son algo más que una molestia para los fabricantes legítimos; porque pueden causar daños incalculables y, en algunos casos, son realmente peligrosos para cualquier equipo o maquinaria. Pueden generan pérdidas económicas ante paradas no planificadas, mermas de producción, además de daños en la reputación de la empresa que usó la pieza falsificada.

SKF, compañía líder en rodamientos y remanufactura es consciente de este problema en la industria y desde hace una década viene trabajando con un equipo exclusivo para concientizar e informar, a los clientes y a los propios empleados, qué pueden hacer para contrarrestar las actividades de proveedores inescrupulosos, y cómo pueden apoyar a los organismos de seguridad para erradicar del mercado los productos SKF falsificados.

Clayton Tharp, jefe de protección de marca de SKF, considera que con el auge del comercio electrónico en el sector B2B, han aparecido nuevas oportunidades para los falsificadores. “Se pueden encontrar sitios web muy profesionales, con imágenes de alta calidad e información detallada sobre la empresa. Pero, en realidad, la página ha sido creada por algún diseñador web astuto desde su garaje”, dice Tharp.

No resulta fácil para la empresa y clientes detectar cuándo se está comprando productos falsificados. Sin embargo, el especialista de SKF comparte algunos indicios para detectar estas malas prácticas:

  • Problemas de ensamblaje o fallas prematuras inesperadas.

Plazo de entrega muy corto para un producto que siempre tiene un tiempo de despacho más amplio.

  • Pueden tener un costo ligeramente menor al auténtico, pero existen casos que puede costar el doble de un original.

Las repercusiones de utilizar productos de calidad inferior, y a veces peligrosos, superan con creces cualquier ahorro de tiempo y dinero obtenido por no tratar con un proveedor de integridad contrastada. Los falsificadores prometen disponibilidad inmediata y, como las empresas no pueden perder días de producción, se deciden por una solución rápida pero poco segura”, agrega Clayton.

Recordemos que las falsificaciones representan una amenaza grave para la confiabilidad de la maquinaria, los costos de explotación, la salud y la seguridad de los trabajadores, y el medioambiente.

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