La gestión de contratistas se ha convertido en uno de los mayores desafíos para las empresas mineras. En una operación pueden participar cientos o incluso miles de proveedores que realizan actividades críticas, desde mantenimiento y transporte hasta servicios especializados. Sin embargo, muchas compañías siguen cometiendo errores al momento de auditarlas
De acuerdo con Pablo Aravena, CEO de Califix, empresa tecnológica especializada en soluciones de compliance basadas en inteligencia artificial, estos son cuatro de los errores más comunes que aún cometen las mineras al realizar sus auditorias.
- Auditar solo una vez al año
Uno de los errores más frecuentes es realizar auditorías esporádicas; el problema es que los incumplimientos pueden ocurrir en cualquier momento. Si un contratista incumple normas laborales o de seguridad, la minera enfrentan responsabilidades legales.
- Revisar documentos sin verificar su autenticidad
En muchos casos, las auditorías se basan únicamente en la revisión manual de documentos. Esto abre la puerta a información incompleta, desactualizada o falsificada, lo que puede derivar en riesgos legales y reputacionales.
- No integrar información de distintas fuentes regulatorias
Las obligaciones de los contratistas no se limitan a un solo ámbito. Deben cumplir con requisitos laborales, tributarios, ambientales y de seguridad. Cuando las empresas revisan estos aspectos de forma aislada, pueden pasar por alto incumplimientos relevantes.
- Detectar los problemas cuando ya es demasiado tarde
Las auditorías manuales suelen identificar irregularidades después de ocurridas. Lo importante es detectar los hechos antes que estos se conviertan en accidentes laborales, sanciones regulatorias o paralizaciones.
El contexto legal peruano refuerza la importancia de una supervisión más rigurosa. Normas como la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo establecen responsabilidad solidaria cuando ocurre un accidente vinculado a un contratista, mientras que sanciones ambientales pueden alcanzar hasta 10.000 UIT (alrededor de S/ 51 millones).
“Las auditorías tradicionales ofrecen una fotografía del pasado. Hoy la industria necesita herramientas que permitan detectar riesgos mientras ocurren, no meses después”, explica Aravena.
El uso de sistemas automatizados reducen hasta un 90% el tiempo dedicado a revisar la documentación de los proveedores, además de generar alertas tempranas y evidencia digital útil para auditorías internas y procesos regulatorios.













