El contexto de altos precios de los metales viene fortaleciendo los ingresos y utilidades de las empresas mineras, lo que a su vez impulsa su interés por avanzar con nuevos proyectos. En este escenario, varias compañías han acelerado inversiones y reafirmado compromisos de largo plazo, aprovechando el buen momento del cobre y otros minerales clave en la transición energética.
Un caso representativo es el de Southern Copper Corporation, que informó sobre los avances de su proyecto Tía María, ubicado en Arequipa. Esta iniciativa, valorizada en US$1.800 millones, es considerada una de las apuestas más importantes de la empresa en el país y un proyecto de alto impacto para el desarrollo regional.
La compañía prevé que Tía María entre en operación en 2027, generando más de 700 empleos directos y cerca de 5.900 indirectos. Con ello, busca consolidar su presencia en el sur del Perú y contribuir al dinamismo económico de la zona mediante la creación de empleo y el fortalecimiento de cadenas productivas locales.
En términos de avance, el proyecto cerró el 2025 con un progreso del 24% y una inversión ejecutada de aproximadamente US$800 millones. Durante ese año se realizaron obras clave como la construcción de accesos, campamentos y trabajos de movimiento de tierras a gran escala, además del inicio de cimentaciones y el desarrollo de infraestructura eléctrica.
Hacia adelante, la empresa enfocará sus esfuerzos en el desarrollo de los principales componentes operativos del proyecto. De acuerdo con sus estimaciones, Tía María podría generar más de US$20.000 millones en exportaciones y alrededor de US$4.600 millones en impuestos y regalías durante sus primeros 20 años de operación, considerando los precios actuales del cobre.
En paralelo, la compañía ha desplegado una estrategia social orientada a fortalecer su relación con las comunidades. Esta incluye programas para desarrollar proveedores locales en alianza con instituciones empresariales de la región, así como iniciativas para mejorar la productividad agrícola en el valle del Tambo. Estas acciones buscan generar valor compartido y facilitar la integración económica de la población local.
Finalmente, la empresa también ha señalado su intención de priorizar la contratación de mano de obra local durante la fase de construcción, en la que se requerirán miles de trabajadores. Con una producción estimada de 120 mil toneladas anuales de cobre y una tecnología que evita la generación de relaves, Tía María se posiciona como un proyecto clave dentro de la estrategia de crecimiento de la compañía, que además proyecta inversiones millonarias en el Perú durante la próxima década.













