A través de sus plantas de procesamiento Yacari y Victoria, Soleil Metals impulsa un modelo basado en valorización transparente, pagos oportunos, asistencia técnica y trazabilidad digital para conectar a los pequeños productores con mercados internacionales.
Lima, junio de 2026. Mientras los mercados internacionales elevan sus exigencias sobre el origen de los minerales que adquieren, la minería artesanal y de pequeña escala (MAPE) enfrenta una oportunidad histórica para consolidarse como un actor relevante dentro de la economía formal peruana.
Según cifras de la iniciativa Swiss Better Gold, la MAPE ha representado aproximadamente el 17% de la producción nacional de oro durante la última década. Sin embargo, su potencial continúa limitado por desafíos asociados a la formalización, el acceso a financiamiento y la integración a cadenas de suministro responsables.
En este contexto, dos factores emergen como determinantes para el futuro del sector: la transformación de la relación comercial con los productores y la trazabilidad del mineral.
Un nuevo modelo de relacionamiento con los mineros
Históricamente, muchos pequeños productores han enfrentado dificultades para acceder a mecanismos de comercialización transparentes, valorizaciones claras y pagos oportunos por su producción.
Frente a esta realidad, Soleil Metals, uno de los principales productores de oro responsable en el Perú, viene implementando un modelo que busca fortalecer la integración de los mineros artesanales y de pequeña escala a los circuitos formales de comercialización mediante condiciones más competitivas y sostenibles.
La propuesta incorpora elementos que responden a las principales necesidades de los productores:
Valorización transparente del mineral, basada en procesos técnicos de muestreo y análisis.
Pagos ágiles y oportunos, que permiten mejorar la liquidez y capacidad operativa de los productores.
Precios alineados al mercado, bajo criterios claros y verificables.
Asistencia técnica especializada, orientada a optimizar procesos productivos y mejorar la recuperación del mineral.
Acompañamiento en procesos de formalización, facilitando el cumplimiento de requisitos normativos y el acceso a nuevas oportunidades comerciales.
“En Soleil Metals buscamos construir relaciones de largo plazo con los productores, basadas en transparencia, confianza y generación de valor compartido. La formalización no debe entenderse únicamente como una obligación regulatoria, sino como una oportunidad para que la MAPE acceda a mejores condiciones comerciales y nuevos mercados”, señaló Iván Salas, Country Manager de la empresa.
La trazabilidad: la prueba que abre las puertas a los mercados internacionales
La creciente demanda internacional de oro responsable está llevando a compradores, refinadoras y entidades financieras a exigir información verificable sobre el origen del mineral y las condiciones bajo las cuales fue producido.
Esta tendencia es especialmente relevante en mercados como Suiza, uno de los principales centros mundiales para el comercio y refinación de oro. De acuerdo con información difundida por la Embajada de Suiza en el Perú, las importaciones de oro peruano hacia ese país superaron los US$ 3.000 millones en 2025. Al mismo tiempo, iniciativas como Swiss Better Gold -de la que Soleil Metals es socio- continúan promoviendo estándares que permitan incorporar a más productores de la minería artesanal y de pequeña escala en cadenas de suministro responsables.
Ante este escenario, Soleil Metals ha incorporado sistemas avanzados de trazabilidad y tecnología blockchain en sus plantas Yacari y Victoria, permitiendo registrar y verificar el recorrido del mineral desde su origen hasta su procesamiento final.
Este sistema garantiza que el oro procesado provenga de operaciones legítimas, con cumplimiento normativo y mecanismos de control que responden a las exigencias de compradores internacionales cada vez más rigurosos.
Una oportunidad para el desarrollo regional
La combinación de mejores condiciones comerciales y trazabilidad representa una oportunidad concreta para fortalecer la formalización minera, ampliar la base tributaria y generar mayores beneficios económicos para las regiones productoras.
En ese sentido, el desafío no es únicamente producir más oro, sino construir una cadena de valor más transparente, inclusiva y competitiva. Un modelo en el que la minería artesanal y de pequeña escala pueda integrarse plenamente a la economía formal y responder a las exigencias de los mercados internacionales sin perder de vista su contribución al desarrollo local.













