La intervención de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la detención de Nicolás Maduro, no provocará cambios significativos en los precios internacionales del petróleo, de acuerdo con un análisis de Moody’s. La calificadora sostuvo que los acontecimientos ocurridos el pasado 3 de enero no han alterado de forma relevante el comportamiento del mercado petrolero.
Moody’s explicó que el impacto es limitado debido a la reducida participación de Venezuela en las exportaciones globales de crudo. Pese a contar con amplias reservas, el país sudamericano aporta actualmente una fracción mínima al suministro mundial, lo que atenúa cualquier efecto derivado de la inestabilidad política reciente.
Según datos de la institución, las exportaciones venezolanas alcanzaron en noviembre de 2025 unos 950,000 barriles por día, cifra equivalente a menos del 1% de la oferta global. Sin embargo, en diciembre los envíos al exterior cayeron de forma drástica hasta alrededor de 500,000 barriles diarios, como consecuencia de los bloqueos parciales impuestos por Estados Unidos.
En el corto plazo, la agencia indicó que el crudo venezolano que logre llegar al mercado estadounidense podría ampliar los diferenciales del crudo pesado. Esta situación beneficiaría de manera moderada a las refinerías de la costa del Golfo, entre ellas Valero Energy, Marathon Petroleum y CITGO Petroleum, que están adaptadas para procesar este tipo de petróleo.
Finalmente, Moody’s advirtió que el potencial de Venezuela para atraer inversiones de gran escala dependerá de transformaciones profundas en su gobierno, así como de una mejora sostenida en la seguridad y en la confianza sobre el respeto a los contratos. Además, subrayó que se requieren cuantiosos recursos financieros incluso para conservar la actual capacidad de producción. En los mercados, el último miércoles el Brent del mar del Norte para entrega en marzo cayó 1.22%, hasta los US$59.96 por barril, mientras que el West Texas Intermediate para febrero retrocedió 2%, a US$55.99.














