Mié. Feb 28th, 2024

La minería es un sector sumamente importante para las economías de la región debido al aporte que tiene en el Producto Bruto Interno (PBI) de los países, la generación de empleo y el desarrollo de las comunidades en donde se asienta.

Sin embargo, existen retos pendientes de afrontar para que el sector logre una transición productiva, con instituciones fortalecidas, licencia social, una mayor digitalización, entre otros.

En ese sentido, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha propuesto ahondar los esfuerzos en cinco áreas clave:

1. Licencia social: La protección ambiental debe ser una prioridad para la industria extractiva; con diálogo inclusivo y participativo; soluciones colaborativas y beneficio compartido; y una coexistencia sostenible de la actividad extractiva con comunidades y entorno.

“Es necesario avanzar sobre el proceso, el grado de aceptación y apoyo que la comunidad y los distintos grupos de intereses tienen sobre los proyectos del sector minero si al final del día queremos transitar hacia economías bajas en carbono”, refirió Lenin Balza, Economista principal del Sector de Infraestructuras del BID, durante su participación en el XXXIV Seminario Anual de Investigación 2023.

Balza mencionó que también es importante aminorar el impacto ambiental y mejorar la regulación y régimenes fiscales para el desarrollo del sector. Asimismo, destacó que los ingresos fiscales de la región están vinculados a los precios de las materias primas, por lo que se prevé menores ingresos debido a la descarbonización.

2. Instituciones: Será importante contar con instituciones fiscales transparentes para una transición suavizada. Para ello, el BID sugiere mejorar la calidad del gasto público, eficacia de reglas fiscales, reformas fiscales que mejoren la posición fiscal sin comprometer el crecimiento económico, fondos de estabilización y coberturas financieras para suavizar los efectos de la volatilidad de los precios de las materias primas.

“Es necesario que que los países de la región andina avancen en los procesos de reformas fiscales que mejoran la consolidación y el performance fiscal de los países. Para ello es necesario buscar reformas en sistemas de regalía que busquen una mayor equidad territorial, que reduzcan la volatilidad de los ingresos nacionales y formenten la eficiencia en el uso de los recursos”, explicó.

El vocero del BID destacó que Perú ya cuenta con un conjunto de reglas fiscales, una regla de balance fiscal, límites de deuda al déficit fiscal y al crecimiento del gasto “que son súper importantes mirando hacia futuro, pero es importante seguir mejorando este estos instrumentos hacia hacia futuro otros países de la región andina”.

3. Digitalización: Trae beneficios económicos, ambientales y sociales a la industria extractiva. Tecnologías como vehículos autónomos, perforación remota y drones pueden aumentar la productividad hasta en un 60%, según el BID.

Los retos para la región son la limitada disponibilidad de recursos económicos, falta de conocimiento sobre beneficios tecnológicos, aversión al riesgo en la adopción de nuevas tecnologías, escasez de infraestructura y acceso a internet en regiones remotas. Para ello se plantea introducir al sector dentro de un ecosistema digital, con redes celulares privadas 5G, marcos legales y políticas para fomentar adopción digital, cooperación entre gobiernos, academia y empresas.

“La digitalización es un catalizador clave hacia el futuro frente al proceso de descarbonización y de transición energética. La incorporación efectiva de tecnologías digitales que son disruptivas es clave dentro de los procesos productivos y dentro del sector extractivo”, apuntó Balza.

4. Inclusión: El BID alertó que aún hay una baja presencia de mujeres en el sector extractivo (menos del 25% ocupa puestos administrativos), así como una desigualdad salarial. A ello se suman los obstáculos para el acceso de pymes a recursos financieros y tecnológicos, desconfianza hacia actores de la industria por parte de comunidades.

Para combatir estos retos se debe incentivar a las mujeres a estudiar carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés), elevar la visibilidad de comunidades étnicas protegiendo sus derechos territoriales y culturales, y simplificar y agilizar los trámites para fomentar la formalización de pymes.

“Es súper importante que se aborden y se reconozcan estos problemas. Es necesario elaborar un entorno mucho más inclusivo y equitativo en el sector que, en última instancia, tendrá ramificaciones y efectos positivos hacia el resto de la economía y la sociedad”, refirió Lenin Balza.

5. Encadenamientos: También interpretado como los vínculos entre sectores, estos son cruciales para la creación de empleo y el desarrollo local. Sin embargo, el BID indicó que existe una baja capacidad de innovación en la región andina, por lo que se debe apostar por aprovechar las capacidades locales, integrar proveedores locales en la cadena de suministro del sector extractivo con implementación de políticas a largo plazo.

“Si se quiere se ver qué ofrece la transición energética global, es necesario que los países de la región andina adopten un enfoque integral que promueva encadenamientos productivos aguas arriba y agua abajo. Estos vínculos, estos eslabones son particularmente importantes para la creación de empleo y el fomento del consumo”, puntualizó el experto.

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