LONGi Green Energy Technology Co., uno de los mayores fabricantes de tecnología solar del mundo, anunció el inicio de la producción masiva de celdas solares que sustituyen la plata por metales base. La decisión responde al aumento sostenido en el precio del metal precioso, que ha elevado los costos de producción y presionado los márgenes de la industria fotovoltaica a nivel global.
De acuerdo con un comunicado emitido el lunes, la empresa china prevé que la producción industrial con esta nueva composición comience en el segundo trimestre de 2026. Aunque LONGi no especificó qué metales reemplazarán a la plata, el objetivo principal es reducir los costos de fabricación de los módulos solares en un entorno de alta volatilidad de precios de insumos.
El encarecimiento de la plata ha sido uno de los principales desafíos recientes para el sector. En los últimos dos años, su precio alcanzó niveles récord impulsado por tensiones geopolíticas y políticas monetarias expansivas, especialmente en Estados Unidos. Según BloombergNEF, este metal puede representar hasta el 14 % del costo de un módulo solar, frente al 5 % registrado apenas dos años atrás.
LONGi logró avanzar en esta sustitución gracias a su enfoque en celdas solares de contacto posterior (back-contact), una tecnología menos extendida que TopCon, pero con mayor eficiencia. Esta arquitectura facilita el reemplazo de la plata sin afectar el rendimiento eléctrico, lo que podría traducirse en una reducción de hasta 0.02 yuanes por watt producido, según estimaciones de la empresa.
La medida se da en un contexto de intensa competencia y dificultades financieras para numerosos fabricantes, derivadas de la sobreoferta, la caída de precios internacionales y la saturación del mercado. En este escenario, el control de costos se ha vuelto crucial, y eliminar la dependencia de un insumo volátil como la plata representa una ventaja estratégica.
La compañía también informó que su negocio de almacenamiento de energía se concentrará en China, Europa, Estados Unidos y Australia, regiones con fuerte dinamismo en la transición energética. Estos mercados ofrecen oportunidades para soluciones integradas que complementen la generación solar con sistemas de respaldo y gestión de energía.
La decisión de LONGi podría tener un efecto demostrativo para el resto de la industria, aunque implica retos técnicos y logísticos. El uso de metales base, como cobre o aluminio, exige ajustes en la cadena de suministro y en los procesos de manufactura, además de evaluaciones rigurosas sobre durabilidad y eficiencia, aspectos que pueden mitigarse mediante mejoras de diseño.
A nivel estructural, la transición hacia materiales más abundantes podría redefinir los costos de la energía solar y reducir la dependencia de metales preciosos. Esto fortalecería la resiliencia del sector frente a ciclos de precios globales y facilitaría la expansión en mercados emergentes, al tiempo que plantea nuevos desafíos y oportunidades para países productores de minerales.














