La multinacional suiza Glencore confirmó que destinará una inversión de 1,800 millones de dólares para desarrollar el proyecto de cobre Coroccohuayco, ubicado en la región Cusco. El objetivo de esta iniciativa es ampliar la producción del clúster minero Antapaccay y elevar su capacidad hasta alcanzar unas 300,000 toneladas de cobre al año, lo que implicaría prácticamente duplicar los niveles actuales de producción.
El anuncio fue ratificado por Luis Rivera, Chief Operating Officer de Glencore para Sudamérica, quien destacó que el proyecto representa uno de los pasos más importantes en la estrategia de crecimiento del grupo en el Perú. Actualmente, el clúster Antapaccay —que integra los activos de Tintaya, la planta concentradora y la operación Antapaccay— produce entre 140,000 y 150,000 toneladas de cobre anuales.
Rivera señaló que la ejecución de Coroccohuayco también generará nuevas oportunidades para proveedores y empresas de la región Cusco. Según explicó, el desarrollo del proyecto permitirá fortalecer las capacidades locales y mejorar la competitividad de las compañías vinculadas a la cadena de suministro minera en la zona. Estas declaraciones se dieron durante el evento Australia Business Network, organizado por la Cámara de Comercio Australia–Perú.
El proyecto Coroccohuayco se ubica aproximadamente a siete kilómetros al sureste de la actual planta de Antapaccay. El plan de desarrollo contempla la construcción de una faja transportadora de cerca de ocho kilómetros que permitirá trasladar el mineral desde el nuevo yacimiento hasta la planta concentradora existente, evitando así la necesidad de construir una nueva instalación de procesamiento.
Además de la infraestructura de transporte de mineral, la expansión también incluirá la incorporación de nueva flota minera y el aumento de la capacidad de movimiento de material dentro de la operación. Actualmente, el complejo Antapaccay genera más de 4,500 puestos de trabajo entre empleados directos y contratistas, según datos compartidos por la empresa.
Con la puesta en marcha de Coroccohuayco, Glencore proyecta extender la vida útil de las operaciones del complejo Antapaccay hasta el año 2040. Este desarrollo se produce en un contexto de creciente demanda mundial de cobre, impulsada principalmente por la transición energética, la electrificación del transporte y la expansión de tecnologías vinculadas a la descarbonización.
En paralelo, la compañía continúa fortaleciendo su presencia en el distrito minero de Espinar. A fines del año pasado, Glencore concretó la adquisición del 100 % de Compañía Minera Quechua S.A., operación que incluye el control total del proyecto de cobre Quechua, también ubicado en la región Cusco. La compra fue realizada a través de Glencore Peru Holding, filial del grupo en el país.
La proximidad del proyecto Quechua con la mina Antapaccay y con el futuro desarrollo de Coroccohuayco abre la posibilidad de generar sinergias operativas entre los distintos activos del grupo en la zona. Desde la compañía indicaron que la integración de estos proyectos forma parte de su estrategia para consolidar un portafolio sólido de cobre en el corredor minero del sur del Perú.















