Mié. Ene 7th, 2026

El cobre supera los 13,000 dólares en Londres en medio de tensión por oferta

La mañana del 5 de enero de 2026 dejó una señal clara para el mercado de metales. En la Bolsa de Metales de Londres, el cobre alcanzó por primera vez los 13,000 dólares por tonelada, con un máximo cercano a 13,020 antes de retroceder hacia la zona de 12,500. Aun con esa corrección intradía, el arranque del año confirmó un mercado tenso y dispuesto a pagar por disponibilidad inmediata.

El récord no fue un accidente aislado. El rally de 2025 ya había cambiado el ánimo de los participantes. En la LME, el cobre cerró el año pasado con una ganancia superior a 43%, la mejor desde 2009, y lideró a los metales industriales. Ese desempeño redujo la paciencia de muchos compradores, que dejaron de esperar una corrección profunda y optaron por asegurar material.

Detrás del movimiento aparece una combinación conocida, pero hoy más aguda: oferta frágil, inventarios ajustados y flujos comerciales distorsionados. Durante 2025, varias minas relevantes enfrentaron interrupciones. Mining.com citó operaciones como Grasberg, en Indonesia, y Kamoa-Kakula, en República Democrática del Congo, como ejemplos de cómo los tropiezos operativos erosionan no solo toneladas, sino confianza en los calendarios.

El nerviosismo volvió a activarse con eventos recientes en Chile. Una huelga en Mantoverde se sumó a la lista de sobresaltos y, según análisis recogidos por la prensa especializada, incentivó mayor actividad especulativa. Para algunos estrategas, el impulso responde a dinero financiero que ve margen de suba adicional durante el primer trimestre de 2026.

La reacción del mercado también tiene una base estructural. El cobre no cuenta con sustitutos sencillos en buena parte de la electrificación. Está presente en redes, transformadores, motores, centros de datos y sistemas de potencia. Esa amplitud de usos explica por qué cualquier señal de riesgo de suministro genera respuestas rápidas en precios.

La demanda no se apoya en una moda pasajera, sino en infraestructura física. La Agencia Internacional de Energía ha descrito un ciclo de fuerte crecimiento del consumo eléctrico global, impulsado por electrificación y nuevas cargas. Más electricidad implica más redes, y más redes suelen traducirse en mayor consumo de cobre.

Reuters ha subrayado ese mismo vínculo al destacar cómo la expansión de redes eléctricas y la adopción de vehículos eléctricos presionan la demanda del metal. Para el mercado, esas narrativas funcionan como un piso. La pregunta crítica se desplaza entonces hacia la oferta: quién puede entregar toneladas a tiempo y con certidumbre.

Del lado productivo, el sector arrastra desafíos estructurales: proyectos complejos, permisos prolongados, costos crecientes, conflictos laborales y mayores exigencias socioambientales. Eso obliga a las mineras a operar con más disciplina. Cuando invierten en seguridad, relaciones comunitarias y eficiencia, reducen el riesgo que hoy el mercado castiga con primas de precio.

La tensión reciente también tiene un componente comercial claro. Mining.com señaló que la amenaza renovada de aranceles en Estados Unidos llevó a los traders a redirigir envíos hacia ese país, recortando disponibilidad en otras regiones. UBS aportó un dato ilustrativo: Estados Unidos concentraría cerca de la mitad de los inventarios globales, pese a representar menos de 10% de la demanda mundial.

Ese desequilibrio se refleja en la estructura de precios. En Londres, el mercado mostró backwardation entre el contado y los contratos a tres meses, una señal típica de estrechez de corto plazo. Al mismo tiempo, Reuters describió cómo el mayor flujo hacia Estados Unidos vacía inventarios en otros puntos y amplifica las tensiones regionales.

En este contexto, algunos analistas ya proyectan déficit para 2026. Mining.com citó estimaciones de China Securities que apuntan a una escasez superior a 100,000 toneladas, mientras Reuters informó que el International Copper Study Group revisó su balance hacia un déficit de 150,000 toneladas. Más allá de las cifras, el consenso es uno: el margen de error del mercado se achicó y el cobre seguirá cobrando una prima por certidumbre.

SUSCRÍBETE AL BOLETÍN



NUESTRO DIRECTORIO ESPECIALIZADO


AUSPICIADORES












CONTÁCTANOS

Email: publicidad@dipromin.com

M. 955059720