La Compañía Minera Mantos de Oro, filial de Kinross, presentó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el proyecto Lobo Marte, una iniciativa de gran envergadura que se ubicará en las comunas de Copiapó y Tierra Amarilla, en la Región de Atacama. La inversión estimada asciende a US$1.500 millones y su desarrollo está previsto a unos 4.200 metros sobre el nivel del mar.
El proyecto considera la explotación a rajo abierto de los yacimientos Rajo Marte y Rajo Lobo, con una capacidad de procesamiento cercana a las 35.000 toneladas diarias de mineral. De acuerdo con lo informado al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), la vida útil total se proyecta en 22 años, abarcando las etapas de construcción, operación y cierre.
En cuanto al proceso productivo, el mineral será trasladado en camiones hacia un sistema de chancado primario y luego distribuido en áreas de acopio según su ley. Por su parte, el material estéril será dispuesto en botaderos diseñados específicamente para su almacenamiento seguro.
Respecto al abastecimiento de agua, la compañía indicó que se utilizará un acueducto conectado a los pozos MDO-23 y MDO-24, actualmente en operación, los cuales se encuentran en un área de exclusión del Parque Nacional Nevado Tres Cruces. En tanto, el suministro eléctrico estará garantizado mediante una línea de transmisión de 220 kV.
El acceso al proyecto se realizará a través de la Ruta C-341, que será mejorada junto con otros caminos necesarios para la operación. El inicio de las obras estará condicionado a la obtención de una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable y a los permisos sectoriales correspondientes.













