El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), entidad adscrita al Ministerio del Ambiente, presentó los avances de su modelo de recuperación de áreas degradadas por la minería aurífera ilegal aluvial durante la instalación del Grupo de Trabajo Multisectorial encargado de diseñar la estrategia de recuperación ambiental con miras al 2030.
La exposición estuvo a cargo del director de la sede de Madre de Dios, el ingeniero Ronald Corvera Gomringer, quien mostró los resultados obtenidos por la institución en la restauración de suelos degradados y en la creación de nuevas oportunidades económicas para las familias afectadas por el impacto minero.
Consecuencias
Corvera advirtió que la minería ilegal elimina por completo la cobertura vegetal y despoja al suelo de sus nutrientes esenciales. A esto se suman las extremas temperaturas del terreno calcinado, que en algunos casos superan los 50°C, un factor crítico que frena el crecimiento de cualquier planta y anula toda posibilidad de desarrollo productivo en las zonas afectadas.
Frente a este escenario, dijo que el IIAP desarrolló un paquete tecnológico integral basado en la recuperación gradual de la tierra y en la producción segura de peces.
El suelo
La primera solución es la “sucesión ecológica acelerada”, una estrategia orientada a la recuperación biológica por etapas para reactivar la salud del suelo. “Mediante la inoculación y siembra de leguminosas con capacidad de fijación de nitrógeno, se ha logrado reducir la temperatura del suelo intervenido a un nivel funcional de 30 °C”, indicó el especialista.
Con esta presentación, el IIAP pone a disposición del Estado una solución científica validada que contribuye de forma directa a la restauración ambiental y al desarrollo sostenible de la región Madre de Dios.
Jaulas flotantes
Otro de los aportes corresponde a la “acuicultura para consumo seguro”, un sólido paquete tecnológico para el cultivo de la especie mota punteada (Calophysus macropterus). Este consiste en utilizar jaulas flotantes y estanques con condiciones controladas para evitar que los peces entren en contacto con los sedimentos tóxicos de las pozas mineras abandonadas.
El ingeniero Corvera informó que los análisis del Laboratorio de Calidad Ambiental demostraron que estos peces cultivados por el IIAP registran niveles de mercurio total de apenas 0.05 a 0.093 ppm; cifras que confirman que son totalmente seguros para el consumo humano.













