Canada One Mining Corp. inició su programa de exploración 2026 en el proyecto Copper Dome, ubicado en el sur de Columbia Británica, con resultados de alta ley que incluyen muestras de hasta 13.35% de cobre y 9.96 g/t de oro. La compañía busca determinar el potencial de continuidad geológica de un sistema mineralizado asociado al cinturón pórfiro de la Trinchera Quesnel.
Uno de los principales factores que refuerzan el interés sobre Copper Dome es su cercanía inmediata con la mina Copper Mountain de Hudbay Minerals, una operación activa con importantes reservas de cobre, oro y plata. Canada One apunta a demostrar que parte del sistema mineralizado podría extenderse hacia el sur dentro de su propiedad.
La compañía destacó que la ubicación ofrece ventajas relevantes para el desarrollo futuro del proyecto, entre ellas acceso a infraestructura existente, experiencia regulatoria en la zona y un marco geológico ya validado por operaciones vecinas. Además, el proyecto cuenta con antecedentes históricos importantes, incluyendo perforaciones diamantinas, estudios geofísicos y miles de muestras de suelo recolectadas en campañas anteriores.
Pese a ello, Copper Dome continúa siendo un proyecto de exploración temprana. Hasta la fecha, ninguna de las perforaciones históricas ha permitido definir un recurso bajo el estándar 43-101, por lo que el objetivo actual es consolidar blancos de perforación que permitan avanzar hacia etapas más avanzadas de evaluación.
Entre las zonas que concentran mayor atención se encuentra Friday Creek, donde varias muestras de roca superaron el 0.5% de cobre y algunas excedieron incluso el rango estándar de análisis del laboratorio. Estos resultados sugieren la presencia de mineralización de alta ley en superficie, aunque todavía debe comprobarse su continuidad y profundidad mediante perforaciones.
Otro de los sectores destacados es el Prospecto Reco, donde se obtuvieron muestras con una combinación significativa de oro y cobre. Los resultados alcanzaron hasta 9.96 g/t de oro y 1.75% de cobre, lo que podría indicar la presencia de un sistema epitérmico asociado al pórfiro principal y ampliar el potencial económico del proyecto.
En paralelo, la Zona Boundary ha sido identificada como un corredor mineralizado de gran escala definido por anomalías geoquímicas en suelos. El área abarca aproximadamente 1,000 metros de ancho por 1,750 metros de largo, dimensiones que, según la compañía, son consistentes con sistemas pórfiros relevantes dentro del contexto geológico regional.
El programa 2026 fue diseñado en dos fases. La primera contempla trabajos de superficie, incluyendo mapeo geológico, estudios de alteración y recolección de muestras de suelo en distintas zonas del proyecto. La segunda etapa, programada para el otoño de 2026, incorporará estudios geofísicos de polarización inducida (IP) y levantamientos magnéticos con drones, herramientas clave para identificar zonas mineralizadas en profundidad antes de perforar.
Canada One señaló que ya cuenta con permisos multi-anuales de perforación vigentes, lo que le permitiría avanzar rápidamente hacia campañas de sondajes si los resultados geofísicos y geoquímicos son positivos. El principal desafío para la compañía será convertir las anomalías detectadas en evidencia consistente de un sistema mineralizado continuo que pueda eventualmente respaldar una estimación formal de recursos.













