Las regalías provenientes del sector hidrocarburos sumaron US$ 77,97 millones en enero de 2026, según el más reciente informe de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH). El resultado implica una caída de 23% frente a enero de 2025, cuando los ingresos por este concepto superaron en aproximadamente US$ 23 millones la cifra actual.

A pesar del retroceso interanual, el gremio destacó que la actividad continúa representando una fuente significativa de recursos para el Estado. En ese sentido, remarcó la necesidad de generar condiciones que permitan no solo sostener estos aportes, sino también fortalecerlos en el mediano y largo plazo.
El gas natural volvió a posicionarse como el principal generador de regalías. En enero aportó más de US$ 41 millones, equivalentes al 54% del total recaudado. Este desempeño reafirma su papel central dentro de la matriz energética nacional y su peso en las transferencias económicas derivadas del sector.
Los líquidos de gas natural ocuparon el segundo lugar, con ingresos superiores a los US$ 23 millones, lo que representó el 23% del total. Por su parte, el petróleo contribuyó con más de US$ 12 millones, equivalente al 16% de las regalías registradas en el primer mes del año.
La estructura de los ingresos evidencia una creciente dependencia del gas natural como principal soporte fiscal dentro del sector hidrocarburos. Este escenario se desarrolla en un contexto de volatilidad en los precios internacionales y de desafíos asociados a la producción local.

En cuanto a la caída registrada frente al año anterior, la SPH señaló que responde a una combinación de factores, entre ellos la evolución de los precios, los niveles de extracción y la maduración de determinados lotes en operación. El gremio evitó atribuir el resultado a una sola causa, aunque advirtió que la tendencia merece seguimiento.
La entidad recordó que las regalías constituyen obligaciones contractuales de las empresas y una fuente clave de financiamiento para el gobierno central, así como para regiones y municipios, especialmente en zonas productoras. Por ello, insistió en la importancia de un entorno que incentive la continuidad de las inversiones.
Finalmente, la SPH subrayó que la sostenibilidad de estos ingresos dependerá de contar con un marco regulatorio estable y predecible, además de políticas que impulsen la exploración y el desarrollo de nuevos proyectos. Sin estos elementos, advirtió, el sector podría enfrentar mayores dificultades para mantener o incrementar su contribución fiscal en los próximos años.














