BHP decidió reforzar su apuesta por la exploración temprana al anunciar la selección de 10 equipos para la cohorte 2026 de su aceleradora Xplor, el mayor número desde la creación del programa en 2023. Cada participante recibirá hasta 500 mil dólares en financiamiento sin toma de participación, además de mentoría especializada y acceso a expertos técnicos del grupo.
La decisión se produce en un contexto complejo para la industria minera. Si bien la necesidad de descubrir nuevos yacimientos es urgente, el financiamiento para exploración se ha vuelto más restrictivo, especialmente para las compañías junior. Informes de S&P Global evidencian presión sobre los presupuestos exploratorios y mayores exigencias para acceder a capital, incluso en metales considerados estratégicos.
En ese escenario, Xplor opera como un mecanismo de conexión entre ideas incipientes y ejecución técnica. BHP define el programa como una aceleradora de nueve meses orientada a exploradoras en etapas tempranas, con financiamiento “equity-free” y acompañamiento técnico, comercial y operativo para transformar conceptos prometedores en proyectos más sólidos.
La cohorte 2026, anunciada el 2 de febrero, presenta dos rasgos distintivos: mayor diversidad geográfica y una fuerte incorporación de herramientas digitales. El grupo incluye compañías de exploración, una entidad pública de geociencias y cuatro equipos tecnológicos, combinación que BHP interpreta como un sistema de descubrimiento más integrado entre geología, datos y nuevas metodologías.
En el frente exploratorio, los seis equipos seleccionados abarcan desde uranio en Canadá hasta múltiples estilos de cobre a nivel global. FrontierX se enfocará en conceptos iniciales de uranio, mientras que Litchfield Minerals impulsará objetivos polimetálicos en el Territorio del Norte de Australia, apoyándose en geofísica moderna y campañas de campo más focalizadas.
En África, Orion Minerals trabajará sobre sus concesiones de cobre y zinc en Sudáfrica con un enfoque de “sistemas minerales” y analítica avanzada, buscando ampliar el potencial más allá de depósitos conocidos. En Sudamérica, Otrera Resources explorará sistemas de cobre hospedados en sedimentos, mientras que en Asia PT GeoFix Indonesia evaluará pórfidos cobre-oro en el arco Sunda-Banda mediante herramientas propias de prospectividad.
La inclusión del Utah Geological Survey, organismo público de geociencias de Estados Unidos, añade otra dimensión al programa. BHP desarrollará junto a esta entidad un análisis regional en el este del Great Basin, integrando datos y trabajo de campo con el objetivo adicional de liberar información de alta calidad al dominio público, reforzando la idea de que mejores mapas pueden acelerar descubrimientos.
En tecnología, la cohorte 2026 concentra sus esfuerzos en el cobre. RadiXplore aplicará inteligencia artificial para reinterpretar datos históricos junto con información moderna; Mineural utilizará aprendizaje automático para priorizar blancos; VectOres Science aportará métodos hidrogeoquímicos e isotópicos no invasivos; y Discovery Genomics empleará secuenciación de ADN microbiano para detectar sistemas enterrados.
La centralidad del cobre no es casual. BHP insiste en que el metal será crítico para la electrificación, las redes, las energías renovables y la digitalización, y ha advertido sobre tensiones estructurales de oferta asociadas a leyes decrecientes y mayores costos de producción.
Desde una perspectiva estratégica, estas aceleradoras responden a un cambio de fondo: la exploración enfrenta yacimientos más profundos, cubiertos y complejos, donde las señales son más sutiles y el error más costoso. En ese contexto, la innovación en datos, modelos y métodos no invasivos deja de ser opcional y se vuelve una herramienta para reducir incertidumbre temprana.
Existe también un ángulo financiero. Con capital más caro y presupuestos más selectivos, la industria busca mejores filtros técnicos desde el inicio: blancos más precisos, campañas más cortas y decisiones más rápidas para avanzar o abandonar. No elimina el riesgo, pero sí cambia la forma de gestionarlo, algo clave incluso para las grandes mineras.
BHP señala que ya ha apoyado a 21 compañías en las tres primeras cohortes de Xplor, y que la red continúa creciendo. Casos previos, como acuerdos posteriores en proyectos de cobre tras la participación en el programa, sugieren que la aceleradora funciona tanto como radar tecnológico como antesala de alianzas, sin que ello implique compromisos automáticos.
En conjunto, Xplor 2026 refleja una lectura clara del momento que vive la industria: si el cobre se convierte en un cuello de botella para la transición energética, la exploración necesita ser más rápida, más precisa y mejor informada. Financiar ideas sin diluir equipos, pero exigiendo rigor técnico, aparece así como una apuesta estratégica para enfrentar un desafío que no deja margen para la improvisación.














