Glencore proyecta para 2026 una producción de cobre de entre 810.000 y 870.000 toneladas, en línea con su guía entregada en diciembre. Sin embargo, el punto medio de este rango representa una baja frente a la previsión anterior de 930.000 toneladas, debido principalmente a menores leyes del mineral y a restricciones hídricas en la mina Collahuasi, en Chile, de la cual es copropietaria junto a Anglo American.
Durante 2025, la producción de cobre de la minera y comercializadora suiza cayó un 11%, ubicándose en el extremo inferior de su rango de orientación. Este desempeño estuvo marcado por menores calidades del mineral y limitaciones operativas, en un contexto en que los inversionistas han puesto mayor atención a la compañía ante una eventual adquisición por parte de su rival Rio Tinto.
En total, Glencore produjo 851.600 toneladas de cobre en 2025, dentro de su rango previsto de entre 850.000 y 875.000 toneladas. El desempeño se vio apoyado por una recuperación en el último trimestre del año, cuando la producción aumentó un 12% intertrimestral hasta alcanzar las 268.000 toneladas, en línea con las estimaciones de BMO Capital Markets.
En otros metales, la producción de zinc y níquel cumplió ampliamente con las expectativas del mercado. En contraste, el carbón metalúrgico quedó un 6% por debajo del objetivo de BMO, mientras que el carbón térmico superó las previsiones en un 7%, reflejando un desempeño dispar entre los distintos segmentos del portafolio de la compañía.
De cara a 2026, Glencore mantuvo sin cambios la mayoría de sus objetivos de producción, aunque retiró su orientación sobre el cobalto debido a la incertidumbre relacionada con las cuotas de exportación impuestas por la República Democrática del Congo. En paralelo, la empresa reiteró su meta de elevar la producción anual de cobre a cerca de 1,6 millones de toneladas hacia 2035, combinando nuevas operaciones y la reactivación de activos existentes.
El escenario de mercado sigue siendo favorable para el cobre, cuyos precios han alcanzado niveles récord ante las expectativas de una oferta más restringida y una demanda impulsada por la transición energética, la inteligencia artificial y el gasto en defensa. En este contexto, los mercados siguen atentos a una posible oferta de adquisición de Glencore por parte de Rio Tinto, esperada para el 5 de febrero, operación que daría origen a la mayor minera del mundo. Analistas de RBC Capital Markets señalan que el principal atractivo del acuerdo sería la integración de los activos cupríferos de Glencore, impulsada por la creciente escasez de recursos y la mejora de las perspectivas mineras en Argentina.














