Antofagasta Minerals informó que en 2025 logró una reducción de 27% en su costo neto de caja para producir cobre, el que pasó de US$1,64 a US$1,19 por libra en comparación con el año anterior. En cuanto a producción, la compañía alcanzó 653.700 toneladas de cobre fino, con un incremento de 9% en el cuarto trimestre, equivalente a 177.000 toneladas. Asimismo, la producción de oro y molibdeno aumentó 13% y 48%, respectivamente, respecto de 2024.
El presidente ejecutivo de la compañía, Iván Arriagada, destacó el desempeño del último trimestre del año, subrayando los buenos indicadores de seguridad y el alza en la producción trimestral, impulsada por un mayor aporte de las cuatro operaciones mineras del grupo. Según explicó, estos resultados reflejan una gestión operacional sólida y consistente.
Respecto de la reducción de costos, Arriagada señaló que la disciplina sostenida en el control del costo de caja, junto con los mayores ingresos provenientes de la venta de subproductos, permitió alcanzar el menor costo neto de caja de los últimos cinco años. Este desempeño financiero refuerza la competitividad del grupo en un contexto de mercado exigente.
En relación con los proyectos de crecimiento, el ejecutivo aseguró que estos avanzan de acuerdo con los cronogramas y presupuestos establecidos. En particular, destacó el progreso de las iniciativas en Minera Centinela y Minera Los Pelambres, incluyendo el proyecto Nueva Centinela, que contempla una segunda planta concentradora y cuya entrada en operación está prevista para 2027.
Para 2026, Antofagasta Minerals proyecta una producción de entre 650.000 y 700.000 toneladas de cobre, impulsada por un aumento gradual en las leyes del mineral en Los Pelambres. La compañía espera además que el costo neto de caja se mantenga en niveles similares a los registrados en 2025, mientras que la inversión planificada para el próximo año alcanzará los US$3.400 millones, destinada principalmente a los proyectos de crecimiento y al desarrollo del rajo Encuentro Sulfuros en Centinela.
En otros ámbitos, la empresa continúa avanzando en estudios para asegurar el suministro de agua de largo plazo en Minera Zaldívar más allá de 2028, decisión que será evaluada por el directorio durante este año. Asimismo, destacó la aprobación ambiental para nuevas exploraciones en el yacimiento Cachorro y el cumplimiento de su meta de alcanzar un 30% de participación femenina en su dotación. Finalmente, Arriagada señaló que las perspectivas para el mercado del cobre siguen siendo positivas, impulsadas por la electrificación, la seguridad energética y la demanda de nuevas tecnologías, en un escenario de oferta restringida.














