Ante la situación crítica que atraviesa Petroperú, el Consejo Nacional del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) planteó la implementación urgente de un control técnico independiente y permanente, como condición indispensable para recuperar la sostenibilidad operativa y financiera de la empresa estratégica más importante del país en materia de seguridad energética.
El CIP propuso respaldar institucionalmente la creación de una Gerencia Adjunta de Fiscalización Técnica, integrada por profesionales de alta especialización, solvencia ética e independencia política, que actúe como contrapeso técnico de la sociedad civil, para garantizar decisiones basadas en ingeniería, gestión de riesgos y buena gobernanza, más allá de los cambios de gobierno.
Una crisis estructural que se arrastra por más de una década
El Colegio de Ingenieros precisó que la crisis de Petroperú se gestó a lo largo de más de una década como resultado de decisiones sucesivas, sin control técnico independiente ni continuidad institucional.
La modernización de la Refinería de Talara, iniciada entre 2006 y 2011 con una inversión inicialmente razonable, avanzó sin cerrar adecuadamente los estudios de riesgos y financiamiento.
Entre 2011 y 2016, el proyecto se expandió de manera significativa, elevando su costo a más de USD 5 000 millones, sin un rediseño financiero ni una gobernanza técnica acorde. Posteriormente, decisiones operativas obligaron a paralizar la refinería antigua antes del pleno arranque de la nueva, generando una alta dependencia de combustibles importados que, sumada al alza internacional de precios en 2022, terminó por agravar severamente la situación financiera de la empresa.
Una reestructuración con ingeniería, no solo con finanzas
El Consejo Nacional del CIP advirtió que la recuperación de Petroperú no puede abordarse únicamente con criterios financieros o contractuales, y precisó que entidades como ProInversión, si bien cumplen un rol importante en la promoción de inversiones, no están diseñadas para liderar procesos de reestructuración técnico-industrial complejos.
“Petroperú no se reestructura con lógica de concesión; se recupera con control técnico especializado, ingeniería y gestión de riesgos”, señaló la institución.
El Colegio de Ingenieros del Perú reafirmó su disposición a actuar como garante ético, contrapeso técnico y fuente de confianza para la ciudadanía, aportando su experiencia profesional para asegurar decisiones responsables que protejan la seguridad energética y los recursos del país.














