Vie. Oct 30th, 2020

La preocupación por la sostenibilidad del medio ambiente ha impulsado a muchas industrias a diseñar estructuras para minimizar cualquier tipo de impacto. La minería no ha sido la excepción y como parte de esta tendencia se empezaron a construir galpones, naves y domos que permiten encapsular sus actividades y controlar la emisión de polvo y partículas.

Hoy, el manejo de los concentrados mineros no se realiza al aire libre. Su producción, y hasta su embarque, se desarrollan en un área protegida totalmente cubierta. En el puerto del Callao, por ejemplo, las empresas que se encargan del embarque han construido naves metálicas para controlar el polvo. Incluso el traslado desde los depósitos hasta los buques se realiza a través de una faja transportadora totalmente encapsulada. Lo mismo sucede en el puerto de Matarani, en Arequipa. 

El encapsulamiento no solo permite asegurar la salud y el bienestar del medio ambiente, que es el objetivo principal de una minería moderna y sostenible, sino que, además, permite mantener la limpieza, calidad, manejo y control del mineral.

Los domos son eficaces tanto para el confinamiento de minerales como para el cumplimiento de objetivos y metas ambientales, de seguridad y operacionales.

EL USO DE LOS DOMOSEn los últimos años se ha dado la tendencia de construir domos, tanto en el Perú como a nivel internacional, con el objetivo de encapsular procesos. Southern Perú, por ejemplo, ha construido un domo hermético en Cuajone (Moquegua) de 115 metros de ancho, 120 de largo y 50 de altura. Asimismo, como parte del proyecto de ampliación de Toquepala, la minera construyó otros dos domos de almacenamiento. El primero mide 115 metros de diámetro por 50 de altura; y el segundo, 85 metros de diámetro por 40 de altura.

Óscar Rodríguez, gerente de Ingeniería de Planta de Southern Perú, indica que estas estructuras están diseñadas para soportar amplias cargas de material chancado —procedente de las minas— por medio de fajas transportadoras llamadas pasillos o ‘trippers’. Dichas estructuras están programadas para transmitir información a través de un sistema automatizado a otras áreas de la operación. Por ejemplo, es posible saber si cuentan con mayor capacidad de almacenamiento. 

“La experiencia nos muestra que los domos son eficaces tanto para el confinamiento de minerales como para el cumplimiento de objetivos y metas medio ambientales, de seguridad y operacionales, dado que son estructuras arquitectónicas que facilitan que los equipos y materiales logren altos niveles de eficiencia”, refiere Rodríguez.

Southern Perú también ha contemplado la construcción de estas estructuras en su proyecto Tía María, tal como ha informado Raúl Jacob, vicepresidente de Finanzas de la minera de Grupo México.

MÁS EXPERIENCIASResaltan también casos como el de Cementos Pacasmayo, que en 2015 construyó un domo de 125 metros de diámetro y 39 de altura para el almacenamiento de su material de molienda, conteniendo así la emisión de nubes de polvo generadas por el transporte del material.

Por su parte, en el proyecto Quellaveco, de la minera Anglo American, se está considerando la construcción de un domo de 62 metros de altura para cubrir sus 300 mil toneladas de ‘stockpile’ (reservas). Según informó la empresa el año pasado, esta estructura demandará una inversión de US$ 4.8 millones. 

Los anuncios de estas compañías dan cuenta del fuerte interés por el encapsulamiento en los nuevos proyectos mineros, con lo que se promueve un enfoque moderno y sostenible en el sector.

El Comercio

Por admin


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