Dom. Ene 24th, 2021

Aunque no tiene superpoderes ni el lazo de la verdad ni brazaletes mágicos indestructibles, por su vocación de servicio e indesmayable defensa de la Amazonía la llaman Wonder Woman. Se trata de Karina Garay Tapia, quien tiene a cargo el operativo Mercurio 2019, que erradicó la minería ilegal de La Pampa, zona ubicada cerca de la reserva nacional de Tambopata, y que hoy vigila junto con su equipo de trabajo, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional para que los delincuentes no vuelvan a depredar la selva de Madre de Dios en busca de oro.

Antes de salir a un operativo para cuidar los bosques o dorados ríos de Madre de Dios, Karina le reza a la madre naturaleza. Le pide que la proteja, que la cuide siempre porque trabaja para defenderla. Es la oración que la inmuniza del mal que expanden por la selva los mineros ilegales ansiosos de extraer el oro que abunda en esas tierras.

Es fiscal provincial del 5° Despacho de Investigación de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Madre de Dios desde el 2019, y llegó con el encargo de asumir la conducción del operativo Mercurio, nombre con el que bautizó la Policía Nacional a la más importante acción que se llevó a cabo para despejar 12,500 km2 de terreno de mineros ilegales, maquinarias pesadas, bares y trata que afectaron durante años la zona de amortiguamiento de la reserva de Tambopata.

Reserva Nacional de Tambopata

Los operativos fueron diarios durante ese año –recuerda–; usaban motocicletas, cargueros y hasta caminaban por las tierras con mercurio para expulsar a los que ocupaban vastas áreas del ecosistema más importante del Perú. Entre noviembre y diciembre del año pasado lograron controlar el 95 % de la zona.

No habría sido posible si no trabajábamos en conjunto fiscales del despacho, policías, militares. Hasta ahora continúa el trabajo, pues semanalmente sobrevolamos en helicóptero lo que quedó de La Pampa para evitar que regresen, y combatimos el efecto globo, la dispersión de los ilegales hacia los ríos más alejados, donde el Estado tiene dificultad de llegar. Se aprovechan de eso”, explica.

Vocación de justicia

Las personas que conocen la labor de Karina la llaman la Wonder Woman. Su entrega para erradicar los delitos ambientales es valorada por mujeres y hombres.

Y es que Karina ha hecho de todo: se ha expuesto a peligros, ha trepado árboles, por poco se ahoga en el río Malinowski, porque sabe que su propósito es preservar los recursos naturales que son parte de la humanidad.

Reserva Nacional de Tambopata

Dios y la Virgen, asegura, la guían para cumplir esa misión inspirada en la vocación de justicia que heredó de su abuelo materno y su progenitora, por quienes sintió el llamado del derecho. Esta joven servidora pública cusqueña, madre de familia, desde la escuela supo que tenía que proteger la flora y fauna del Perú. Y nada lo ha alterado. Ni siquiera en junio, cuando fue afectada por el covid-19.

Madre naturaleza

Ahora que sobrevuela La Pampa, la sensación de desolación aparece al ver cómo ha quedado: es un gran desierto, dice, pero está libre de actividades ilícitas, de personas que no aman la Amazonía.

“Logramos recuperar la reserva natural de Tambopata, la más importante del Perú y el mundo. Cumplimos esa misión tan anhelada. Estamos esperando que sea reforestada cuanto antes. A pesar de la pandemia, seguimos protegiendo la naturaleza”, afirma.

Un compromiso al que se deben sumar todas las entidades públicas involucradas; solo así, señala, la presencia de poblaciones que llegan de zonas rurales muy pobres de Cusco y Puno, carentes de ilusiones por una vida plena, acabará.

Minería ilegal

Susana Mendoza – Andina

Por admin


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