Más barato que el metro: mira cómo funciona Skyrail, el monorriel aéreo

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El monorriel ha tomado el nombre de SkyRail y es llevado a cabo por la firma china BYD. El SkyRail es un sistema de monorriel elevado que parece un tren de aspecto futurista. Con él, se pretende revolucionar el transporte público en las grandes urbes.

“El principal atractivo está en que su construcción cuesta la quinta parte de una línea de metro y se concluye en una tercera parte del tiempo”, explica Richard Li, uno de los responsables de comunicación de la marca con sede en Shenzhen.

Las ruedas del tren estarán hechas de caucho, lo que hace que sea sumamente silencioso, incluso en curvas muy pronunciadas, siendo otra ventaja sobre las ruidosas líneas de metro actuales.

La nueva versión del SkyRail es totalmente autónoma, no necesita un conductor, siempre y cuando la infraestructura del monorraíl se encuentre en un entorno controlado.

Se prevé que el SkyRail utilice las redes 5G que China planea implantar en las ciudades este año, para ofrecer un servicio aún más completo y eficaz. Richard Li anunció que debido a los distintos niveles de digitalización de los países, se crearán monorraíles que puedan ser conducidos a la vieja usanza.

La última versión del SkyRail podrá transportar 600 personas, repartidas en tres vagones, que podrán disfrutar de las vistas durante el viaje.

Otra gran ventaja señalada por Richard Li es que, al tratarse de una red de ferrocarril elevada, se podrá instalar en cualquier lugar, sobre carreteras y recorridos ya construidos.

Esto conseguirá que sea posible duplicar el número de personas que pueden transitar las arterias de las grandes ciudades. Los cálculos realizados por BYD afirman que el tren eléctrico podrá transportar unas 40.000 personas por hora y dirección.

Independientemente de que las ciudades sean más o menos industrializadas, el caos circulatorio es un problema que afecta a todas ellas.

El año pasado se inauguró la primera línea de SkyRail en Yinchuan, que ahora suma unos 350 kilómetros, si se cuentan las 22 redes en diseño y construcción. Son muchos los países que ya han acordado implantar el monorraíl en sus megalópolis, como Marruecos, Filipinas o Egipto. Brasil ya ha comenzado a construir en Salvador el primer SkyRail de América Latina. El gobierno lo ha considerado como la mejor solución para subsanar los desniveles del terreno y poder construir parte del recorrido sobre el agua.

El impacto visual es una de las grandes desventajas del monorraíl chino, algo que no ha importado a ciudades como Bangkok o Manila, que han preferido la eficiencia a la estética y ya disponen de líneas de monorraíl elevado.


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