La minería ilegal sigue amenazando a los defensores de Tambopata

en: Minería/Noticias

La zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata (Madre de Dios) es, en teoría, un escudo natural que protege de sus amenazas a uno de los bosques con más biodiversidad del mundo. La zona de amortiguamiento, según ley, requiere un tratamiento especial para garantizar la conservación del área protegida. Esta zona adyacente a la RN de Tambopata, se creó por decreto supremo el 4 de setiembre de 2000 sobre una superficie de 274.690 hectáreas.

En la zona de amortiguamiento de Tambopata habitan más de 1.500 familias. Esta población garantiza su sustento a través de distintas actividades, entre ellas, el ecoturismo o proyectos agropecuarios. Además, existen concesiones como las de castaña. Sin embargo, durante más de 10 años, esta zona de amortiguamiento ha sido escenario de uno de los crímenes ambientales más graves de nuestro país generado por la minería ilegal: La Pampa

La Pampa es el nombre del área ubicada entre los kilómetros 98 y 115 de la Carretera Interoceánica, donde vivían un promedio de 5 mil mineros ilegales. Cuando en febrero de este año (en una megaoperación combinada entre la Policía y las Fuerzas Armadas, denominada Mercurio 2019) el Gobierno decidió intervenir; las autoridades calcularon que La Pampa había alcanzado una extensión de 20 kilómetros de largo por 5 kilómetros de ancho. En total, se estima que en La Pampa habían unas 40 mil personas, además de mineros ilegales y sus familias, personas vinculadas con delitos conexos: la trata de personas, el lavado de activos o el sicariato.

La minería ilegal en Madre de Dios provocó que la deforestación alcance picos jamás registrados. Según el Centro de Innovación Científica Amazónica (Cincia), en los últimos cinco años fueron deforestadas 41.000 hectáreas de bosques. Otro cálculo de la institución, arrojó que desde el año 1984 hasta diciembre del 2017, la deforestación total en Madre de Dios fue de 95.750 hectáreas. 

Frente a este escenario de devastación y tras la operación Mercurio, persiste un grupo de personas de a pie, quienes han mantenido la lucha y resistencia frente de la minería ilegal en esta zona de amortiguamiento. Ellos se han organizado desde hace muchos años en el Comité de Gestión de la Reserva Nacional Tambopata. Representantes de los también llamados “defensores ambientales” de Tambopata, casi todos amenazados de muerte por los ilegales y sin la protección necesaria, comparten con El Comercio sus testimonios y lanzan una invocación para que más gente se sume para proteger Tambopata.

-“De nada sirve pedir garantías”-
Víctor Zambrano, es una de las personas más emblemáticas en la lucha contra la minería ilegal en Madre de Dios. Zambrano fue uno de los primeros en trabajar en la conservación biológica de la región. En el año 2016, su labor fue reconocida con el Premio National Geographic de Liderazgo en Conservación. 

Como presidente del Comité de Gestión de la Reserva Nacional de Tambopata (asociación creada por gente de la zona para la protección de la reserva), Zambrano relata los peligros y dificultades por las que tienen que pasar pese a que desde la operación Mercurio hay un contingente militar que resguarda permanentemente la zona.

“Lamentablemente, el problema de la minería ilegal frente a la Reserva Nacional Tambopata se fue agravando a lo largo de tres gobiernos y no hubo voluntad política para intervenir. Recién este gobierno (del presidente Martín Vizcarra) se decidió a hacerlo pero ya el monstruo había crecido tremendamente. ¿Puede imaginar lo que se vive ahí? rodeados de un submundo de ilegalidad con contaminación y abusos. Hemos sufrido de todo bajo esa presión”, relata Zambrano. 

El dirigente detalla también que más de una vez han solicitado garantías personales a la prefectura regional por las constantes amenazas, incluso de muerte, que reciben de los mineros ilegales, quienes se han trasladado hasta otras zonas para mantener su actividad ilícita. Sin embargo, sienten que las garantías se convierten solo en papeles que no los protege de nada.

“De nada sirve pedir garantías porque allá es simplemente un papel. Los integrantes de nuestro comité (de 38 integrantes), son personas que están allá en la zona de amortiguamiento, ahí donde todo ocurre. Están aislados con sus familias. ¿Qué derechos humanos van a reclamar en medio de un mundo de ilegalidad?. Nuestro objetivo de estar aquí es hacer eco del sufrimiento de mucha gente, porque muchos han sido asesinados como en el caso del señor Alfredo Vracko (quien era el presidente de la Federación de Concesionarios de Forestación y/o Reforestación de Madre de Dios), cuyo asesinato sigue impune”, relató Zambrano.

En otro momento, subrayó que un gran grupo muchos de los ilegales ahora están avanzando sobre la zona de concesiones castañeras y muchos han empezado a invadir las concesiones del llamado Corredor Minero (ubicado al otro lado de la interoceánica, al margen derecho). 

-“Te insultan y te dicen de todo”-
Isabel Yalico es coordinadora del Comité de Gestión de la Reserva Nacional Tambopata y vive en el Centro Poblado de Florida Baja, en el distrito de Laberinto, provincia de Tambopata (Madre de Dios). Yalico describe las agresiones que los lugareños tienen que vivir por oponerse a la extracción ilegal de oro. 

“Yo le comentaba hace poco a Víctor (Zambrano) que necesito un psicólogo porque estas personas te insultan, te dicen todo y lo único que hemos acordado es bajar la guardia. Tenemos que vivir con angustia, no podemos ni caminar libremente porque nos pueden hacer algo, a nosotros y a nuestras familias”, comentó Yalico.

Relató además que en Florida Baja, han sufrido de robos en las tiendas y los han amenazado con que vendrán “cosas peores”.

Demetrio Pacheco es también coordinador del Comité de Gestión de la Reserva Nacional Tambopata y alerta que los mineros ilegales están aprovechando en invadir concesiones en la zona de amortiguamiento, debido a que los propietarios formales tienen muchos problemas para regularidad sus permisos y derechos de aprovechamiento ante el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (Osinfor).

“Como los mineros ilegales no han podido neutralizar mi actividad, me han denunciado de talador ilegal. Hay además mucha inercia por parte de la Dirección Forestal Regional y del Serfor por regularizar todo este problema”, dijo. 

Pacheco alerta también que la minería ilegal está avanzando por la zona castañera del río Las Piedras.


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