Vie. Oct 30th, 2020

Abril fue el mes más oscuro para la minería peruana. En ese momento, los volúmenes de producción cayeron estrepitosamente, debido a la paralización de muchas operaciones por las restricciones sanitarias a causa de la pandemia. En general, todo el primer semestre del año fue, en letras mayúsculas, pésimo:

Caída de producción minera (enero a junio)

  • Cobre: – 20.4%
  • Oro:      – 34.7%
  • Zinc: – 23.7%
  • Plata: – 29.3%
  • Plomo: – 30.2%
  • Hierro: – 36.6%
  • Estaño: – 24.3%

Fuente: Ministerio de Energía y Minas

El único producto que se salvó fue el molibdeno, cuya producción aumentó en 9.1%. Tal como indicó la ministra de Economía, María Antonieta Alva, la paralización total de la economía dictada en marzo pasado fue prácticamente un coma inducido.

Sin embargo, la minería parece estar despertando. Según indica el Boletín Estadístico Minero de junio del Minem, con la reanudación de operaciones durante las fases I y II de la reactivación económica se pueden ver las primeras señales de recuperación respecto al mes anterior (mayo), vislumbrando cifras sumamente positivas.

En los próximos días, el Minem publicará las últimas cifras al mes de julio y es probable que los nuevos datos corroboren lo ya alcanzado, o incluso continúen superándolos.

​Así, entre mayo y junio, el cobre registró un incremento de producción de 40.8%; el oro, de 49.7%; y la plata, de 128.1%. En junio, la producción de cobre llegó a las 181 mil Toneladas Métricas Finas (TMF), sobrepasando las cifras de febrero, cuando se produjeron 170 TMF. El caso del zinc es similar: 119 TMF versus 117 TMF en febrero. Por su parte, la producción de plata superó a la de marzo, pero aún es inferior a la de febrero: 265 TMF en junio versus 311 TMF en marzo. Las producciones que aún no logran tener una recuperación son el oro, el plomo y el estaño.

Igualmente, en junio, los niveles de inversión en el sector llegaron a US$350 millones, superando incluso el monto de inversión de los meses de enero y febrero (meses pre COVID-19), en los que se invirtieron US$311 y US$348 millones, respectivamente. En los próximos días, el Minem publicará las últimas cifras al mes de julio y es probable que los nuevos datos corroboren lo ya alcanzado, o incluso continúen superándolos.

DE VUELTA A LA NORMALIDAD
¿Estamos ya en un escenario de plena recuperación del sector minero? El exviceministro de Minas, Guillermo Shino, considera que aún hay un pequeño trecho por recorrer para lograr la recuperación plena del sector. Si bien casi todas las unidades mineras están operando, no lo están haciendo al 100%, debido a las condiciones exigidas por temas sanitarios. “Los campamentos no están trabajando con la misma cantidad de gente, algunos están requiriendo campamentos adicionales por la seguridad y salud de los trabajadores, pero yo creo que estamos en ese camino”, indica.

Como es conocido, el Perú aplicó en marzo medidas restrictivas muy severas para enfrentar la pandemia, paralizando todas las actividades económicas, incluyendo al sector minero. Muchos especialistas indican que no se debió detener la producción minera, más aún porque esta se desarrolla en zonas aisladas y su impacto en la economía es decisivo. En países mineros como Chile o Australia, la producción no se detuvo. Sus gobiernos mantuvieron las condiciones para que las minas continuarán operando, incluso otorgándoles facilidades logísticas.

IMPULSO FINAL
Guillermo Shino indica que, mirando hacia adelante, se debería impulsar el desarrollo del sector minero, con el objetivo de que se mantenga el liderazgo de la economía. En ese sentido, considera que es importante hacer más eficientes los procesos y trámites para concretar inversiones en el sector. “El Estado puede hacer un trabajo de acompañamiento, llevando un esquema de comunicaciones más armónico, sobre todo para las zonas donde hay proyectos mineros, pero que no pueden salir adelante por problemas sociales”, remarca.

De acuerdo con el Marco Macroeconómico Multianual (MMM) 2020-2024, recientemente publicado por el Ministerio de Economía y Finanzas, entre 2022 y 2024 la inversión minera crecerá en promedio 3.5%, gracias a una mayor ejecución de proyectos que iniciarían construcción el próximo año y a la incorporación de un grupo de proyectos nuevos. Gran parte de las estimaciones están basadas en que, durante el tiempo de la pandemia, los precios del cobre, plata y oro, metales que son las estrellas del sector, no fueron impactados.

Shinno explica que los precios ayudan, pero no son definitivos. Para que estos tengan impacto en el sector y promuevan inversiones se necesita reducir la incertidumbre con reglas claras. El analista explica que es probable que las inversiones en el sector vayan más por la conclusión de proyectos ya anunciados, como Quellaveco, Mina Justa o la ampliación de Toromocho, antes que por el anuncio de nuevas operaciones. El especialista indica que el nudo por desatar que libere una nueva corriente de inversiones está en la licencia social. En ese sentido, prevé que se encenderán luces verdes cuando las comunidades vean que la minería está trayendo desarrollo a sus vidas. Es ahí donde hay que trabajar, indica.

El Comercio

Por admin


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