Según Cerro Verde desde el Estado le aseguraron que no debía pagar regalías

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Para los voceros de la Sociedad Minera Cerro Verde (SMCV), el cobro de regalías mineras que inició la Superintendencia Nacional de Administración  Tributaria (Sunat) es ilegal y está marcado por otro tipo de presiones.

En una reunión sostenida con directores de medios de comunicación arequipeños y líderes de opinión,  Luis Carlos Rodrigo abordó el espinoso asunto. El monto en controversia asciende a 250 millones de dólares. Según Sunat, el adeudo corresponde a regalías no pagadas de los años 2006, 2007 y 2008. La  contraprestación creada en el gobierno de Toledo obliga a los titulares mineros pagar al Estado por la explotación de recursos mineros y no mineros. En ese entonces se calculaba un porcentaje a favor del erario por una venta determinada de mineral.

Cerro Verde desconoce el pago. Argumenta que sus contratos de estabilidad tributaria celebrados con el Estado lo exoneraban de asumir dicha obligación. Estos acuerdos blindan al inversionista de futuros cambios en la legislación tributaria. Es decir, si un gobierno de turno modifica o crea nuevos impuestos estos no afectarán a empresas con este blindaje.

Al amparo de ese contrato, Cerro Verde potenció la planta de lixiviación para elevar la producción de cobre. En 2004 puso en marcha otro proyecto: una planta concentradora de sulfuros primarios e incrementar la producción anual  a   270 toneladas de cobre.

Según Sunat, el contrato de estabilidad protegía a la planta de lixiviación, mas no a la concentradora.

Sin embargo, Rodrigo añade: el contrato de estabilidad cubría a toda la unidad de producción y a sus dos plantas. Explicó que  algunas mineras tienen estos acuerdos por cada unidad minera. Por ejemplo, Southern posee tratamientos especiales para Cuajone, Toquepala y la Fundición de Ilo. Sin embargo, Cerro Verde tiene una sola unidad minera. Con la lógica de Sunat se hubiese tenido que dividir la contabilidad y distribución de  gastos de una  sola unidad minera. Y eso era  absolutamente ilógico.

Rodrigo también hizo una  revelación preocupante. Antes de la controversia dijo que hubo reuniones con funcionarios del Ministerio de Economía, y Energía y Minas para consultarles sobre si a la nueva planta le alcanzaba el contrato de estabilidad. Dieron una respuesta favorable a la mina.

A la luz de una serie de presiones, con denuncias penales, Sunat -dice Rodrigo- cambió radicalmente de posición. En otro momento, lamentó la dinámica del Estado que cuando le falta dinero recurre a las empresas mineras.

Para dar mayores luces sobre su argumentación sobre las regalías puso de ejemplo el alquiler de un local que paga 30% de Impuesto a la Renta. “De pronto al dueño se le ocurre dividirlo por una pared y a uno de esos ambientes instalar equipos de alta tecnología. Y por eso la Sunat quiere cobrar más impuestos por la pared y los equipos” .

Por otro lado, señaló que la regalía pagada se efectúa por la extracción de mineral. Y lo que hace la planta concentradora es procesarlo. Y hoy eso está en discusión.

Los contratos

Estos contratos de estabilidad son cuestionados. Según Rodrigo, esa percepción es  equivocada. No solo hay beneficio para el inversionista. También asume pasivos como un Impuesto a la Renta mayor que las otras que no tienen el convenio. Hasta 2013, se pagó el Impuesto Mínimo a la Renta derogado en 1999, derechos arancelarios de importación cuando otras empresas pagaban 0%, Fonavi hasta 2013, derogado mucho más antes

El proceso está judicializado. Finalmente acatarán lo que dicte el mandato judicial.


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